LAS HABITACIONES




En la primera planta del edificio, con una entrada
independiente, los cuartos se asoman al jardín a lo largo de un balcón grande,
desde el cual se puede mirar el mar en distancia.
Perfectamente cuidados en todos los detalles, con un equipo de TV y un baño
privado cada uno, los cuartos llevan los muebles antiguos de familia, elegancia
y poseen la caracteristica pavimentaciòn en ceramica siciliana o en madera.
Está también disponible un cuarto ancho y cómodo para las huéspedes que
quisieran aprovechar del espacio bien iluminado que contiene una biblioteca
dotada: ése será el lugar en donde todas las mañanas, a la hora establecida, las
huéspedes harán su rico desayuno.
Además será posible pedir café o varias clases de té, leche, yogur, pan hecho en
casa, las frutas de nuestro jardín, marmelada, miel de Etna, o aún un poco de
salami y queso local, y también las galletas y las tortas preparadas
personalmente por la sostenedora de la casa, Vittoria, que es una cocinera
apasionada y cuidadosa de viejas y modernas recetas.
Para los que gozarían de los meses más calientes será posible desayunar en el
jardín: un oasis pacífico en el que las huéspedes podrán pasear por los
intrincados caminos redondeados por las cercas, gozando del perfume delicioso de
las rosas, de lavanda, de salvia y del sabor peculiar del romero, y incluso las
otras hierbas que Vittoria cuida para su cocina especial.
En alterenativa, sería igualmente encantador tomar un asiento para leer un poco,
delante de las nymphaeas de la charca o debajo de la sombra de los arboles,
aprovechando de las coníferas.